
Un conocido compró una casa para demoler y me contactó para proyectar la nueva vivienda desde cero.
La casa se pensó completa desde el inicio, aunque la obra se hiciera por etapas. Las plantas muestran el estado final y funcionan como guía: definir el resultado permite ejecutar cada etapa en orden, prever ampliaciones futuras y evitar gastos o intervenciones innecesarias. Construir por etapas no es improvisar: es avanzar con un objetivo claro.
Un patio interno lleva luz y ventilación al corazón de la casa. Despegar la vivienda de la medianera mejora la calidad de todos los ambientes desde la primera etapa: estar–comedor y cocina integrados y abiertos al fondo, y una planta alta preparada para crecer, con terraza y una futura habitación en suite.
Entregué el proyecto completo, con documentación, visualizaciones y presupuesto de referencia. La ejecución quedó a cargo del comitente.







