
El encargo fue repensar un departamento completo para que se adapte a la forma de vivir de su dueño. El punto de partida fue un relevamiento detallado del estado existente: medidas, fotos y registro de cada ambiente.
A partir de ahí se trabajaron distintas propuestas de distribución hasta llegar al anteproyecto final: un estar–comedor integrado a la cocina, circulaciones más claras y un lavadero resuelto dentro de la planta.
El proyecto se desarrolló en plantas, cortes, axonometrías y visualizaciones de cada espacio, para que el comitente pudiera entender y decidir sobre cada ambiente antes de construir.
La ejecución quedó en pausa por decisión del comitente. El proyecto está completo y documentado para retomarlo cuando llegue el momento.








